Sigo aqui…
Ya son las 10 de la mañana y aquí me encuentro sentado delante de mi ordenador, viendo como poco a poco vuelve la gente de acicalarse un poco en los baños, que cada vez se parecen menos a baños. El otro día un compañero de trabajo me comentaba que cuando te tratan mal en un bar no hay mayor satisfacción que mearles por fuera, pues aquí a algunos les deben estar tratando fatal…
Aun quedan algunos valientes que no han dormido nada, se les puede identificar fácilmente fijándose en su inclinación, cuanto más cerca tengan la cabeza del teclado más horas de sueño acumuladas, aunque en este tipo de eventos tienes que tener cuidado, ese nivel de inclinación es el estado natural de algunos, llamémoslo estado “gollumniano”, y puede llevarte a equivocación.
A primera hora de la mañana también se detecta un estado general de silencio, a nadie le apetece gritar (se agradece mucho), ni pasear a saludar a los conocidos, ni hablar con el de al lado. Todos están concentrados viendo lo que se bajó por el DC++ en toda la noche o simplemente concentrados intentando que su inclinación no llegue al punto de hacerles escribir “uhjhgf vt ” con la frente, o algo mucho peor, que seas de los que duermen con la boca abierta y los fluidos emanados te dejen el teclado inutilizado.
TONGO!!! Acaban de gritar… Siempre llega alguno que le apetece gritar a primera hora de la mañana, pero es poco apoyado, es correspondido solamente por 3 o 4 “zombies” por el recinto y que seguramente responden por inercia de haberlo hecho durante todo el día de ayer…
Poco a poco el recinto se va transformando en una habitación recién pintada, ¿una habitación recién pintada? Preguntareis… Pues sí, ya que el funcionamiento es prácticamente igual, cuando ya llevas un rato dentro no notas el olor, pero más te vale no salir y volver a entrar por que tus sentidos serán golpeaos sin piedad.
Yo por mi parte aquí me encuentro después de una intensa noche en el saco de dormir, perfectamente amenizada con un concierto de ronquidos y algún que otro buen solo perfectamente coordinados para hacerme la estancia en la sala mucho más placentera. Y dos desayunos después, en perfecta forma para irme a pegar una ducha y volver con fuerzas suficientes para seguir todo el día observando cómo los sentidos de la gente se van mermando mientras intentan aguantar todo lo humanamente posible despiertos…
Después de aproximadamente 9 años asistiendo a este tipo de eventos solo puedo dar un consejo, ¡¡¡ id a dormir y ducharos!!! No vale la pena permanecer tanto tiempo despierto, acabaras sin saber quién eres ni dónde estás, y si lo piensas bien… Si no sabes donde estas, ¿para que estas aquí?
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